PHILIP KAUFMAN Y LAS LETRAS EN EL CINE
Cuando un libro seduce a un director y lo obliga a hacer una película
Hay historias que parecen destinadas a permanecer entre las páginas de un libro. Y, sin embargo, algunas encuentran en el cine una segunda vida: cambian de cuerpo, de ritmo, de rostro. Se convierten en imágenes, gestos, silencios, espacios y deseos.
Philip Kaufman ha construido buena parte de su cine en ese territorio de transformación.
Más que trasladar literalmente una novela o un texto al lenguaje cinematográfico, Kaufman parece preguntarse qué puede hacer el cine con aquello que la literatura apenas puede sugerir. El deseo puede volverse imagen. Una idea puede convertirse en un cuerpo. Una página puede convertirse en una época entera.
En Henry y June, la escritura se confunde con la vida y el deseo. Anaïs Nin, Henry Miller y June Miller forman un triángulo donde literatura, erotismo y libertad creativa dejan de ser conceptos abstractos para convertirse en experiencias que transforman a quienes las viven.
Con La insoportable levedad del ser, Kaufman se enfrenta a una de las novelas más complejas de Milan Kundera y encuentra en ella una historia de amor, deseo y contradicciones personales atravesada por uno de los momentos políticos más convulsos de la Europa del siglo XX. La Primavera de Praga y la invasión soviética se convierten en el telón de fondo de personajes que intentan descubrir cuánto pesa amar, elegir y permanecer libres.
Y en Letras prohibidas (Quills), la literatura adquiere una dimensión todavía más peligrosa. El Marqués de Sade escribe desde el encierro mientras quienes lo rodean intentan controlar sus palabras. La batalla ya no ocurre solamente entre personajes: ocurre entre imaginación y censura, entre creación y poder.
Tres películas, tres momentos históricos, tres aproximaciones a la literatura.
Pero detrás de todas ellas aparece una misma pregunta:
¿Qué sucede cuando las palabras dejan de ser inocentes?
Kaufman entiende que adaptar literatura no significa ilustrar un libro. Significa enfrentarse a él, interpretarlo, traicionarlo incluso, para descubrir aquello que solamente el cine puede revelar.
Porque algunas historias nacen en el papel.
Y sólo el cine puede hacerlas respirar.
PHILIP KAUFMAN Y LAS LETRAS EN EL CINE
HENRY Y JUNE
LA INSOPORTABLE LEVEDAD DEL SER
LETRAS PROHIBIDAS (QUILLS)
CINECLUB EL MURO · CINEMA.GARAGE


